Si… siempre lo supe ¿Cómo lo hice? Realmente no era tan difícil de adivinar. Lo supe desde la primera vez en que tu mirada cambio, en tu indiferencia, tu distancia, tus cambios repentinos de humor, tus mensajes cortantes, tu falta de tiempo y atención hacia mí, tus besos extraños, la ausencia de ti. Lo supe en el instante en que desapareciste todo el fin de semana, llegando con la excusa más absurda, tratando de jugar con mi inteligencia. Y si, confieso que fui muy estúpida al no irme en ese momento, es solo… que no quería hacerlo, simplemente no lo entendía, acaso ¿Todo ese tiempo juntos, solo jugabas conmigo? -Basta… por favor. Lo prometiste, tu… tu dijiste; que no me harías daño, que eras diferente a los demás, y te creí. Pero cuando tuviste que elegir te fuste con ella. Y tuve que vivir con su fantasma día tras día, pasando noches en vela, llantos profundos en la regadera, gritos ahogados pidiendo porque volvieras, imágenes de ustedes dos rondando por mi cabeza cada puto...