Todos estamos familiarizados con este esquema de organización que pretende ilustrar de manera concisa la descendencia y linaje de nuestra sangre y familia.
Se le llama árbol a este esquema debido a que los datos concentrados en el mismo se unen unos con otros, como si de las ramas de un árbol se tratarán, descendiendo de un par de conceptos clave, el cual sería nuestros parientes principales, hasta llegar a un concepto central, el cual culmina con nosotros, teniendo en medio un amplio recorrido por los hijos de los familiares principales, claro que la amplitud que este tenga se verá reflejada dependiendo desde el punto en el que partamos.
Se cree que la genealogía empezó a través de la Grecia antigua que puso un singular énfasis en la descendencia del hombre, debido a los relatos míticos que contaban el desenlace de los dioses y sus andanzas con el ser humano, dando a hijos con un carácter divino, que a su vez tenían hijos con cualidades similares. Otra de las teorías griegas y como en la mayoría de las culturas antiguas, se creía en la descendencia y creación a partir de uno de los tantos dioses de sus panteones, dando así una intriga al humano para definir su procedencia.
Otra de las tantas historias sobre este esquema procede de los clanes y las tierras Nórdicas, dónde el árbol de la vida Yggdrasil es aquel que dota de sus ramas la historia de cada raza y especie, dando así el inicio de una larga historia detrás de cada individuo, sin embargo, está no es la primera y única instancia de este esquema.
Civilizaciones como Egipto o los Aztecas, contaban con historias similares y formas de organización de procedencia de la misma forma, sin embargo estos últimos no contaban con un organigrama tan similar, ya que estos tenían otros tipos de historias que también se hila a esta forma de ver o plantear la procedencia del ser...
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