Normalmente todas las personas cargamos con una o varias heridas emocionales producto del entorno en que nos desarrollamos, desde la infancia a una edad adulta, las cuales son causadas por el trato que recibimos o diversas situaciones vividas en estas etapas. Esto puede afectar al elegir pareja desde nuestras carencias de afecto. -HERIDA DE TRAICION: Suelen ser personas desconfiadas, celosas, posesivas y manipuladoras, sienten la necesidad de tener el control sobre su pareja para no sentirse enfadados. Dan mucho valor e importancia a la lealtad y fidelidad. No se tiene respeto por la libertad del otro y la mayor parte del tiempo viven pendiente de todo lo que su pareja realice. Generalmente sufren de estrés y ansiedad por escenarios que ellos mismos crean en su cabeza, donde se tiene el miedo de que el otro lo abandone o traicione. Tienden a escoger parejas sumisas y faltas de carácter que se dejen controlar por ellos. La mayoría de sus relaciones acaban por ese exceso de posesividad ...