Al igual que sus demás partes de la historias la edad media, tiene como principal referencia el aspecto de las sirenas como una de sus principales amenazas dentro de los océanos eran las sirenas, dotadas de torsos y rostros bellísimos estas eran el horror de los caballeros sobre el agua.
Su dulce voz y sus encantos eran la principal atracción y por si fuera poco su magia es un arma letal que podía jugar en contra de hasta el más fiero de los guerreros.
Por otro lado ciertas leyendas posicionan a estas como creaciones de la dama del lago, quien las tenía como una forma de contactar y manifestar su palabra a todos aquellos que sean dignos de recibir su bendición o requieran protección en su justa.
Lo cierto es que si bien no dejaban de ser bestias, estás estaban por encima de muchos ejemplares catalogados en ese sentido, la iglesia que empezaba a manifestarse de manera más comunal a lo largo de las regiones, las catalogaba como un demonio submarino que se asociaba con la tentación y solo podían ser derrotados aquellos fieles a su senda, justa y devotos de fe al señor.
Su principal cambio notorio dentro de esta etapa es que se deja de lado el aspecto de las alas, dejando solo la cola de pez sobre su forma de ser
Sin embargo un aspecto curioso que se le da, es que las sirenas al salir del agua y secarse por completo su cola está se descama y desaparece dejando en su lugar dos piernas, que les permite rondar por la tierra en un breve periodo de tiempo, ya que estás para conservar su magia y dulce voz, debían volver al agua al paso máximo de 3 días, sino se volvería una persona normal.
Sus historias en este periodo relatan actos de amor y heroísmo, más que destacar por las crueles formas de asesinar que osaban llevar acabo, tal es así que una de las historias relata que una sirena y un caballero se encontraron al borde del mar, donde ambos cayeron flechados al instante de conocerse y pese a sus diferencias decidieron estar juntos y formalizar una relación, sin embargo al pasar del tiempo la sirena presa de aquel amor decidió salir del agua para reunirse con su amado, el cual al verla con piernas se emocionó y la recibió como una reina, sin embargo esta desconsolada le contó lo que ocurriría al paso de tres días, temerosa de que su amado la dejase por el cambio, este sin embargo decidió no hacer caso, pues el amaba la conexión que tenían uno con el otro, no la voz y la magia que ella ostentaba.
Pese a todo la sirena no se imaginaba sin estos atributos, así que pensando en una solución el y su amado decidieron pasar 3 días juntos y antes del amanecer ella regresaría al mar durante 3 días más y así mantener su relación cosechada con tanto amor y anhelo.
Si bien nuestras queridas amigas sirenas no cuentan con tanta participación durante este periodo, es indudable, que siempre han estado en nuestro camino.

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