Salido de la mitología Japonesa el dragón Orochi era una bestia de gran inmensidad, que serpenteaba pasando por ocho colinas y ocho valles, su presencia intimidaba dado que se dice que contaba con ocho cabezas y en algunos relatos ocho colas, ojos rojos como cerezas invernales y un dorso en el cual crecían abetos y cipreses.
El nombre real con el que era conocido está criatura era Yamata no Orochi, y su presencia era temida por los dioses terrenales que habitaban la tierra, aunque por estos últimos era conocido como la serpiente octo-furcada de Koshi, región en la cual habitaba.
Su nombre deriva del japonés antiguo woröti, pero en general su esencia final es enigmática, ya que su lectura en el kanji significa "gran serpiente".
Sin embargo traduciendo junto a los lingüistas más preparados, se han buscado posibles raíces de otros lugares, hay quienes afirman que podían ser raíces austronesias, indoeuropeas o tunguses, pero llegando más a las regiones de Japón, se puede traducir como:
O de "Cola" por su kanji en Japonés.
Ō de "grande o gran"
Oro que en su kanji significaría "pico o cumbre"
Y por último -Chi lleva como significado "dios" o "espíritu"
Pese al intrigante secreto de su nombre su historia en la tierra se ve opacada tras la llegada de la deidad Susano, quien al ser desterrado del cielo, por su hermana la diosa del Sol Amaterasu, pues se cuenta que este al llegar a la tierra vagando por las regiones fue que se encontró a dos deidades terrenales, que estaban por dar a su hija en ofrenda a Orochi, cuando Susano los encuentra temerosos, este pregunta por su presencia y ellos refieren ser deidades hijos de la deidad que posee la montaña.
Posteriormente se presentaría como "Anciano acariciador de pies" y su esposa "Anciana acariciadora de manos", que estaban por ofrendar a su hija conocida como la "Maravillosa Princesa Inada", al ver esta acción pregunto el por qué del sacrificio, a lo cual respondieron que Orochi era incontenible y que pese a sus esfuerzos, la bestia siempre regresaba a comerse uno de sus hijos, dando a conocer que la joven era la octava de los hermanos y la última descendiente de las deidades, este al escuchar el relato, ofreció su ayuda a cambio de la joven, la cuál transformó en peine, y posteriormente se lo colocaría resguardando a la chica, mientras ordenó a las deidades colocar cuencos inmensos de licor y vino fino, y así lo hicieron en espera de la bestia, al paso del tiempo cuando este llegó tomo de los cuencos, y al estar borracho cayó tendido, y Susano aprovecho para cortarlo en pedazos, mientras lo cortaba su espada se vio cuarteada por un golpe asestado en la cola de Orochi, que en su interior contenia una espada sagrada.
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