Y al abrir los ojos vi la bruma nuevamente ante mí, inmóvil e inquieta. Aunque no le hallen sentido así fue como ocurrió, de la noche a la mañana los susurros en mi mente me volvieron a atosigar cómo si el ruido del pasado no fuese suficiente algarabía retumbando en mi cabeza, como si cada escalofrío que recorría mi columna de arriba hacia abajo no fuera demasiada penitencia para un alma encadenada a tal tortura, pero que podría hacer, si el tiempo me remarca con certeza que estoy aún paso del acto final, si el reloj marca la distancia tan corta que me queda antes de imbuirme en la locura, que una persona como yo se merece, pero antes de que eso ocurra pienso acabar con este show de mímica, pienso en acabar de una vez por todas con este maldito semblante antes de que se desquebraje por esas tonterías que no suelen ser culpa mía, antes de que sea él quien tome el control de un juego que estoy arto de jugar; siempre es la misma trama, siempre es el mismo caso, no hay sabor en semejante aberración, no hay color en ese paisaje tan obscuro al que otros llamarían ingenio o vivir al extremo. Que se yo, lo llamarían de algún modo, ¡Si! De algún modo por qué esa es su principal atracción, ver la soledad y el desencanto de otros en el podio de sus engaños y falacias que argumentan para tapar la luz de aquel cruel destino que ellos no deben sufrir, ¿Por qué le llaman perspectiva a lo que claramente es enfermedad? ¿Por qué le dicen fascinante a lo que claramente no entienden?... ¡Pero no!, ¡Ya no pienso caer en sus artimañas, ellos no saben lo que es vivir albergando otro bastardo, que toma tus decisiones y destruye tus sueños, que no le toma ni un segundo destrozar lo que con trabajo había construido, todo por su deseo de saciar su sed, manchándose las manos!... No, manchando mis manos con sangre de otros que no quisieron obedecerle, pero ahora he de ser yo quien lo condene.
Ahora que duerme es cuando debo aprovechar, tomaré la pistola ¿Dónde está la pistola? Claro en el comedor ahí debe de estar, ahí fue donde los mato, ahí fingiendo dar un festín, por los logros de cada uno, por lo que ellos con esmero hicieron después de salir de la universidad, por lo que ellos pudieron hacer y yo no.
Pero hoy todo llega a su final, pues el daño que hice es irreparable, pero aún los puedo alcanzar al final del túnel, aún puedo conseguir su perdón, solo debo caminar hacia el pasillo y llegar al comedor una vez más, antes de que emerja de las sombras para apoderarse de este cuerpo que no le pertenece, así que lo haré, sin temor a lo que llegue a encontrar, pues no hay forma de enmendarlo, lo hecho está hecho, más tomaré la salida que aún queda despejada.
Y sin más se levanto de la habitación de servicio con el traje empapado en sangre, con las manos cubiertas de manchas rojas y viscosas del tiempo transcurrido, llegó a la puerta de madera tallada y sin pensarlo poso su mano sobre el picaporte dorado, esperando no ver tan cruel escena, sin embargo, aun sabiendo lo que le aguardaba se horrorizó al ver a la que en un momento fue su amada tendida ante sus pies en un charco de sangre que parecía haber brotado durante toda la noche, sin embargo nada podía hacer, así que saltando el cadáver continúo su camino por el estrecho pasillo, dónde había jarrones con plantas, pequeños muebles de madera con fotografías familiares y ostentoso cuadros de arte que a primera vista podrían ser extravagantes.
Al llegar al comedor, no pudo evitar vomitar al ver tan cruel desenlace, que concluyó en una cacería mortal, los asientos contados y ejecutados uno a uno, solamente faltaban dos personas en el lugar, llegó a la cabecera de la mesa, dónde había dejado el arma unas horas atrás y sin pensarlo la coloco sobre su cien, quitándole el seguro sujeto el gatillo y... ¡Bum! Un estruendo al final sometió al silencio brevemente y luego todo se volvió monótono, sin duda una de mis mejores actuaciones, uno de mis mejores actos servido en su mesa, pues el objetivo era él, siempre fue él, y pudo haber evitado tanta sangre si se hubiera dado cuenta desde el principio, pero así es la vida y así es el ser humano. Hasta donde puede soportar tercamente algo que no tiene final... Hasta donde puede llegar su egoísmo en una vida donde el cupo es limitado si de sueños cumplidos se trata, hasta donde no lo sé, pues no todos se tardan lo mismo, pero si pocos llegan al final...
AM

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