Tras las manchas de una noche cubierta de nubes,
Es que vi tu mirada apacible,
Conectamos la vida, de aquel desconsuelo, que daba un certero camino de esperanza.
Fui el sendero de tú amplia senda,
Y tú ese techo que mi alma templa,
Fuiste sincera y me diste en prenda,
El amor y cariño que mi ser desea,
Y así pasamos a vernos como un jardín,
Que reverdece en primavera, tras el pasar del tiempo,
Hojas secas en otoño, y el calor en un invierno,
Fuimos amigos siempre, y compañeros de travesías,
Fuimos arte si nos vemos, travesuras si querías,
Fuimos el primer aliento tras las madrugadas frías,
Fuimos las caricias del tiempo, al paso de las veladas baldías.
Fuiste paz para mis ojos,
Fuiste luz en mi obscuridad,
Consejera por las noches al salir a caminar,
Fuiste el karma y sus reproches,
El amor y su verdad,
Y hoy eres musa en el templo de mi realidad.
Hoy tras los trazos de luna,
Me abunda la claridad,
Que hoy tras tus claros luna,
Aúlla mi humanidad,
Más siempre me quedan los pasos,
Que diste antes de marchar.
A.M.

Comentarios
Publicar un comentario