Esta leyenda oriental encuentra sus orígenes en el Japón feudal durante el último periodo clásico de la historia de aquel país (Heian que transcurre entre los siglos VI y XII) pero se popularizaría hasta la época Edo (1603-1868). No obstante y a pesar del tiempo la leyenda llegaría hasta el ultramoderno Japón actual adaptándose al mismo con una singular facilidad.
Como ocurre comúnmente con las leyendas, esta encuentra desde sus orígenes diferentes versiones de los hechos que dieron paso al terrible espectro que la protagoniza. La primera versión relata la historia de hermosísima y vanidosa mujer que se une a un samurái, sin poder precisarse si era su esposa o concubina, y que gracias a su belleza atraía a varios hombres a pretenderla, sosteniendo diversos amoríos con ellos aprovechando la ausencia de su marido. No obstante su esposo sabía de sus infidelidades hasta que llegado el momento en que no soportó más los desplantes de su mujer, cegado por los celos y la ira, golpeó a su mujer con furia para después tomar su katana (espada japonesa) y con ella hacerle un horrible tajo en la boca cortando sus mejillas de lado a lado mientras la infeliz gritaba por el dolor y la angustia mientras el hombre enfurecido profería en voz alta "¿Aún piensas que eres hermosa?
Otra versión difiere únicamente en el hecho de que, el samurái era un hombre cruel y celoso que la maltrataba golpeándola brutalmente sin motivo ya que ella totalmente fiel a su matrimonio, sin embargo los celos del hombre le hicieron suponer que la misma lo engañaba y procedería de la forma que ya hemos relatado. Una tercera versión refiere que no era un samurái, sino un jardinero el marido de aquella mujer dotada de gran belleza, vanidosa y egoísta que le era infiel, un día el jardinero la descubrió y con sus tijeras le corto la boca de lado a lado.
Cualquiera que haya sido el caso, el resultado final fue el mismo dando paso al surgimiento de un espectro rencoroso y vengativo que regresa del inframundo para cobrar a inocentes los crueles actos que causaron su deformidad.
Para la década de los 70's surgieron nuevas versiones, acordes a la actualidad del momento y que prevalecen hasta nuestros días, se dice que se trata del mismo espectro, ya que presenta su característica herida en la cara que atraviesa su boca pero manteniendo la esencia primordial de las primeras versiones, en estas versiones contemporáneas, la mujer sufre un brutal accidente automovilístico mientras discute con su esposo, quedando desfigurada al desgarrarse sus mejillas de lado a lado, hecho que lleva al hombre a suicidarse al no soportar la culpa de la desgracia de su esposa, otra versión sugiere que la mujer sufre sus características lesiones como consecuencia de la mala praxis de un supuesto cirujano plástico que operaba sin licencia o bien es maldecida por abusar de los servicios de un inugami (espíritu animal comúnmente utilizado para llevar a cabo una venganza).
En la actualidad la Leyenda cuenta que la Kuchisake-onna a veces aparece conduciendo un auto rojo deportivo, o bien portando un abrigo y sombrilla, es un espectro terrible que viste a la moda y cubre su rostro con un cubrebocas desechable, lo que le permite mezclarse en el mundo de los vivos y pasar desapercibida, si encuentra un joven, generalmente estudiante de secundaria o universidad, lo acosará hasta llevarlo a una calle solitaria, donde le preguntará ¿Soy hermosa? Si la respuesta es no o la víctima escogida intenta gritar ella le cortará la boca de lado a lado, si la respuesta es sí, entonces seguirá a su víctima hasta la puerta de su casa donde lo asesinará.
En el año 2000 muchas personas aseguraron haber visto al espectro recorrer las calles de Japón en las noches de neblina densa. Para el año 2007, un médico forense encontró los expedientes de las víctimas de este espectro, pudiendo constatar la veracidad de los mismos.
La leyenda cuenta que es imposible escapar de Kuchisake-onna, pues ella posee una velocidad sobrehumana que la llevará siempre a tomar ventaja sobre su víctima, colocándose siempre frente a ella sin importar cuanto corra para alejarse de ella.
En Corea del Sur, esta leyenda cuenta de igual forma con una versión surgida de hechos ocurridos en el año 2004, contando la historia de una joven mujer que a pesar del temor que le causaba realizarse una cirugía plástica, finalmente decidió hacérsela obteniendo magníficos resultados, lo que la llevarían a obsesionarse con esta práctica realizándose tres cirugías más.
Sin embargo y a pesar de los magníficos resultados, la mujer se sentía incompleta, pues sentía que le faltaba la boca perfecta, por lo que decidió realizarse una última intervención, sin embargo su cirujano enfermó dejando a cargo de la intervención a su aprendiz, quien efectuó el proceso.
Una vez finalizado el procedimiento cubrió el rostro de la mujer con una mascarilla ordenándole no retirarla hasta haber transcurrido tres días. La mujer impaciente una vez cumplido el plazo indicado por el cirujano aprendiz se retiró la mascarilla únicamente para darse cuenta que la intervención había fracasado, pues aquél hombre inexperto le había cortado la boca de lado a lado, lo que la llevó a suicidarse sin que su cuerpo fuera jamás encontrado.
Desde entonces se dice que la mujer, llamada popularmente Ppalgan maseuke yeoja (mujer del cubrebocas rojo) recorre las calles en busca de víctimas para saciar su venganza. Se dice que aparece ante sus víctimas a quienes les pregunta ¿Te parece que soy hermosa? Si la respuesta es "no", arremete en contra de ellos con unas afiladas tijeras que lleva consigo, con las cuáles los apuñala por no haberle dado la respuesta que ella espera escuchar, provocándoles una terrible agonía.
No obstante, si la respuesta es "si" ella se quitará el cubrebocas y preguntara "¿Y ahora, soy hermosa?, ante la negativa la reacción del espectro ya ha quedado descrita; pero si la respuesta es nuevamente "si", ella se pondrá contenta hasta el extremo de dar como regalo a su víctima una boca hermosa como la de ella cortándola de la a lado.
Sin embargo se dice que si hay varias posibilidades de escapar de este terrible espectro, se sugiere que si se llevan dulces consigo el ofrecérselos puede disuadirla de atacar; otra versión refiere que al momento de realizar su pregunta hay que responderle con la misma pregunta "¿Te parece que soy hermosa?" lo que le causará confusión dándole a su víctima la posibilidad de huir. Una versión más refiere que en el momento que realice su característica pregunta se le debe decir "ahora no, llevo prisa por un asunto urgente" a lo que ella siguiendo las costumbres de educación japonesa se disculpará y desaparecerá. Pero supuestamente la forma más eficiente es responder al cuestionamiento del espectro "no, eres fea y no quiero ser como tú". Sea cual sea el caso, lo mejor es evitar las calles solitarias o intentar recorrerlas en acompañados.

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