Para muchos los jardines son sinónimos de reto, lugares agradables, hobbys e incluso trabajo, pero sabemos, ¿cuáles son los cuidados que estos requieren?
Esta pregunta nace tras ver lo crucial que esto es para un lugar con la vida natural presente, que se conserve puede parecer tarea fácil, sin embargo del dicho al hecho las cosas pueden tornarse un tanto difíciles, pero hoy queremos darte algunos consejos que te pueden ayudar.
1. Conseguir un suelo sano y libre de químicos
Lo más importante de un jardín es el suelo. Un suelo bien nutrido, vivo y libre de químicos es aquello con lo que nuestro jardín obtendrá salud. Los fertilizantes suelen ser causantes de matar a los microorganismos que ayudan al entorno que nuestras plantas requieren. Aparte el uso excesivo del fertilizantes provoca que la planta esté descompensada tras no tener nutrición y se vuelve propensa a ataques de plagas y a daños por frío o calor. A su vez estás pueden crear formas insolubles en el suelo llegando así a contaminar las aguas.
2. Cambiar los abonos químicos por algo natural
No está mal el uso de compuestos químicos para llevar un jardín, sin embargo un uso extremo o excesivo puede generar problemas a la hora de plantar y ver la reacción de las plantas. Esto a su vez las vuelve vulnerables y blanco fácil para organismos que se alimentan de ellas, por ello el mejor método para evitar estos problemas es utilizar microorganismos que aportan nitrógeno y otros nutrientes necesarios para que las plantas estén verdes y sanas, y así estén fuera de este peligro latente.
3. Nutrir las plantas
Para un desarrollo concreto en un suelo sano y libre de patógenos, se debe aportar productos que confieran al suelo los nutrientes. Una estructura con microorganismos aumenta la captación de nutrientes por ello una composta surtida 100% orgánica hara que las flores y plantas del jardín obtengan mayor porte y vigor.
4. Aportar materia orgánica
Apegado al punto número 3 aportar una basta cantidad de materia orgánica al suelo es fundamental. Ya que esto favorece el crecimiento de las plantas, haciendo que de las mismas broten faunas y microorganismos beneficiosos. Cómo un pequeño dato el humus de lombriz es eficaz para esta tarea, gracias a la implementación de las mismas para hacer que los residuos de composta se distribuyan de mejor manera por la tierra, y aparte permite crecer a las plantas con mayor rapidez.
5. Eliminar hojas secas
Procura retirar por lo menos cada tercer día las hojas secas del jardín y de las plantas que habitan en el, ya que obtendrás un aspecto más verde y cuidado. También se debe a qué estos sitios suelen ser el refugio idóneo de plagas y el lugar donde se pueden instalar hongos que pueden afectar a nuestro jardín.
6. Podar las partes secas de las plantas
Si se poda las partes que se encuentran muertas o en mal estado se favorece el crecimiento y se consigue que las plantas obtengan un mejor aspecto. Esto a su vez favorece la recuperación y el crecimiento de la planta, además de evitar enfermedades fúngicas en la planta afectada.
7. Atraer insectos beneficiosos
Las plantas libres de químicos atraen insectos que son beneficiosos para las plantas. Los polinizadores ayudan a fecundar las flores para que den frutas y semillas. Aunque hay otros como lo son los depredadores que también se encuentran en la fauna alrededor de las plantas, y estos cazan primordialmente a las plagas o insectos parásitos.
8. Un suelo vivo
Además de los microorganismos que encontramos en el suelo que ayudan a la planta a nutrirse, podemos encontrar lombrices. Estas aunque se les ha considerado plaga, hoy en día podemos ver el bien que hacen con su presencia, ayudando a descomponer la materia orgánica, proporcionan una mejor estructura en el suelo.
9. Evitar las plagas
Al mantener las plantas sanas se evita la puesta de huevos de plagas, ya que los insectos han desarrollado la habilidad de instalar su prole en las plantas más débiles. Las plantas que han tenido una excesiva fertilización nitrogenada se vuelven más tiernas y débiles, y son más propensas al ataque de las plagas.
10. Utilizar agua de riego
El agua de riego de buena calidad es muy importante. Si se utiliza agua que contenga cal, se altera el pH del suelo, por lo que algunos microelementos del suelo dejan de estar disponibles para las plantas. El agua del grifo contiene cloro, que puede afectar de manera negativa a las plantas y dificulta el crecimiento de microorganismos beneficiosos en el suelo, sin embargo no está mal para la temporada de calor. Pero sin duda la mejor agua para un jardín siempre será la obtenida por la lluvia, así que recomendamos almacenar está para llevar un cuidado más próspero en el espacio natural que se tiene.
Esperamos te sirvan y te ayuden estos breves detalles para llenar de más vida tú jardín, aunque esto funciona más con este tipo de zona natural, también funciona para huertos, semilleros, invernaderos o macetas de casa.
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