Cuenta la leyenda, que hace mucho tiempo, un emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa, quien se decía tenía la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino, el emperador pensando en su futuro y el camino que este le deparaba, la mandó traer ante su presencia esperando que la bruja pudiera brindarle la respuesta que tanto ansiaba. Tras la orden unos cuantos de su gente fueron a recorrer las calles en busca de ella, hasta encontrarla, al dar con el lugar, dónde la bruja residía, le comentaron que el emperador solicitaba su presencia, está sin negarse aceptó ir con ellos, cuando la bruja llegó, el emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que sería su esposa. La bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo cruzando los jardines, lagos y calles. Esta búsqueda los llevó hasta un mercado, en donde una pobre campesina con una bebé en los brazos ofrecía s...